24.6.07

Los Hombres De Mi Vida

Los hombres de mi vida”
La permanencia de lo fotográfico en las pinturas de Rolo Juárez.

La empresa de Rolo es en realidad la suma de tareas simples (cortar, bordar, pegar, etc.) que en él tienen implicancias insospechadas.
Últimamente lo vimos cortar, copiar y pegar fotografías de su autoría, archivadas en su computadora, ubicándolas dentro de una caja que, a su vez, eran fotos de su propio rostro. Producía de esta manera una serie de autorretratos particulares, ya que de él solo veíamos contornos de su cabeza mientras que en el lugar de su cara (ahuecada) pegaba imágenes tomadas compulsivamente con su cámara digital.
Sus obras de reciente factura reunidas en “Los hombres de mi vida” constituyen una nueva manipulación de esas fotografías ya que las transfiere a la pintura. Con ello, es ahora su propio oficio de pintor el que realiza las operaciones de edición que antes hacía en la computadora.
Pintor, grabador, performer, entre otras cosas, la obra de este flâneur post-polaroid va circulando libremente motivado más por saciar una irrefrenable pulsión de hacer, investigar y mostrar que por someterse a disciplinas rígidas y programas estáticos.
Si uno buscara interrelaciones en la obra de Rolo encontraríamos que éstas últimas tienen vasos comunicantes con aquellas pinturas de “huecos” - tal vez menos conocidas- anteriores a las construcciones con mostacillas, lentejuelas y cuentas, ya que en ambas etapas aparece el “hueco” como tema formal. En ambos casos Rolo pinta cuadros dentro de otros cuadros.
Aquí RJ retoma la pintura no como un fiel enamorado, sino porque siente que tiene algo nuevo para decir. Retorna, si, pero planteando una pintura pensada desde la fotografía ya que lo fotográfico está presente en lo procesual.
Lo fotográfico sobrevive en la pintura.
En “Los hombres de mi vida”, por otra parte, Rolo se plantea una suerte de relevamiento, de inventario de afectos. Personas y situaciones que desea recordar lo que, en definitiva, también significa hablar de su permanencia.
Los afectos sobreviven en la pintura.
Y aquí está lo que me parece más interesante en esta serie de Rolo Juárez: la articulación de ambas dimensiones. Por un lado el modo en que hace permanecer lo fotográfico en sus pinturas y, a su vez, la complicidad que plantea con el tema de la permanencia de sus afectos.
Marcos Figueroa
San Miguel de Tucumán. 2007




En un contexto de igual a igual, estoy rodeado de distintos hombres con los que comparto mi vida, con cada uno de ellos me involucro de un modo distinto y a su vez todos ellos me ayudan a crear de algún modo mi mundo.
Los veo pasar como las hojas de un álbum... y faltan páginas. Pero están los más representativos que como las estaciones del año, veo también pasar los momentos más felices y difíciles mi existencia, de los cuales ellos fueron testigos.
Del mismo modo que los antiguos pintores pero con ayuda de la tecnología contemporánea, voy registrando, explorando, cazando, enseñando, desafiando y pescando cada momento fugaz, para fijarlo no solo en las pinturas, sino también en las retinas del espectador y en la memoria de los retratados.
Rolo Juárez

2 comentarios:

KC dijo...

Hacía rato que no pasaba...¡¡¡me gusta el cambio!!!

Humilde sugerencia: demasiado blancas las letras...encandilan...al menos a mi :(

Me gusta el nuevo diseño dle blog, pero más tus últimas obras! Vi hace un tiempo alguna...pero todas juntas son como imponentes y multifacetico-ser

Gracias por compartir!!!!!!
besitos
K

lucie dijo...

me gusto la muestra,
tiene mucha fuerza
felicitaciones!